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Ladridos escritos

Iros

Ya no hay como agarrarlo. Se soltó y se fue resbalando para abajo, rápido, muy rápido. Sin tiempo de reacción. Ignorando el sendero, va por la maleza, puro bosque. El viaje toma su forma esencial, sin destino, ya todo es trayecto. En ese delirio nada razonable,  yo solo observo. No grito, no me muevo, no intervengo más que en mi masa física existente. Ocupo una parte de ese aire, nada más. Aire denso, frágil, maloliente, perfumado, caliente y frío.  Aire que hemos compartido . Con personas frágiles, pesadas, nauseabundas, aromáticas, temperamentales e inexpresivas.  Todos hemos sentido todo, comprendemos todo, pero hay que detenerse, situarse en una posición. Debemos agarrar alguna rama, un trozo de raíz sobresaliente , apoyar los talones en la grava  para frenar, aunque duela en la piel. Con los tobillos sangrando sentiremos el dolor. Que placer sentir, aun siendo dolor. Después dejemos resbalar las cosas. Que lo demás vaya a su antojo, sólo acompañemos. Aceptemos su inercia con placer.  Permitamos que nos dé empuje hacía algún lado.

Destino a donde sea: lejos de ti y de todos vosotros, sólo puede ser mejor.

Mi religión

Pienso en el arte, en la belleza. En los artistas que crean. Los artistas que nos enseñan la belleza. Nos muestran aquello que no vemos y nos conmueven. Conmover, es decir, nos mueven de nuestro sitio, aunque sea por unos segundos. En estos segundos, la piel es lo único que sentimos y el corazón, el corazón se detiene y se acelera a la misma vez que leemos sus versos y luego, luego levantamos la cabeza para mirar al horizonte, a la nada. Allí están todos y todo lo que no está. Aquellos que no nos esperaron y se fueron. Aquellos y aquello que soñamos que vuelva. Era tan pronto. Pero se fue igual.

Mi cabeza  me repite una y otra vez una canción de Cartola..” O mundo é um moinho” . Cuanta razón tiene. Su razón me detiene.

Se me ocurre un pensamiento que creo ,irrefutable. Los artistas, los verdaderos artistas, son dioses.

No sé que Dios, ni que religión y tampoco me importa. Pero se traslada hasta sus versos, sus canciones, sus dibujos…y nos deja entrever que la vida no es así. Que es mucho más que nuestro cuerpo y nuestra cabeza. Hay una alma que solo conocen los animales.  Aunque ellos no lo sepan.

Y los artistas de verdad.

 La infinitud

Pasan las estaciones, pasan las lluvias, pasan los soles.
Nos empapan los calores, las calles, las vidas de los demás.
Pero los amigos perduran. Entre las hojas, pisando las aceras, bebiendo tragos felices.
Escribimos y nos leemos. Estamos juntos y vivos: qué más puede haber en la vida?
La infinitud. Ese concepto solo reservado a los dioses. Nos apropiamos de ello en ocasiones y lo disfrutamos como si fuera verdad. Pero en verdad sabemos que las dos primeras letras no nos pertenecen. Y cuando desaparecen por un extraño hechizo me doy cuenta.
Extraño sentimiento me conmueve. Ahí, atravesando el agosto y todo huele a fin de algo, a principio de algo más, algo más que vendrá después, ahora todos esperamos que las circunstancias nos lleven y podamos olvidar hasta al tiempo. Querría llevarte conmigo, pero te quedaste quieto y lejos. No alcanzo a agarrarte la mano, amigo.

 

 

Estuvo esperándolo todo el día 

La frutería estaba cerrada. Tuvo que ir seis calles más abajo. Compró para hacerle una ensaladilla rusa de verdad, no de las de bolsa. De camino vió una pareja besandose, él estaba de espaldas y llevaba una camiseta donde se podía leer “Yellow is the new black”. Se puso a reír, se lo contaría a él cuando llegara. Coció los guisantes aparte, pués sabía que a él no le gustaban. Habían quedado para comer en casa, un poco tarde. Afortunadamente los dos tenían trabajo y hacían horarios intensivos. Ese día ella esperaba prepararle la comida con esmero y hacer el amor largamente justo antes de la siesta obligada de agosto. Terminó la ensaladilla, la mayonesa y la puso a enfríar. Estuvo esperándolo todo el día. Y parte de la noche. Se presento sobre las diez, sonríendo le dio un beso y le dijo: has visto que camiseta más graciosa me he comprado? pone: “The yelow is the new black”. ¿A qué es gracioso?

 

Beirut

A mi hermano le hubiera gustado Beirut. Lo sé.

Estoy tan seguro como que le gustaba Crash Test Dummies.  Y Héroes del silencio. Y Rosario. Y Rosana también.  A veces tenía un gusto un poco hortera, es verdad. Pero contrastaba con su gusto por otros caminos musicales que le podían llevar hasta Bach, Mozart o Duke Ellington. Tenía un grupo de música que se llamaba Carkexia.

Os preguntaréis a qué coño venía ese nombre. Yo también me lo preguntaba.  Como también me preguntaba el nombre de nuestro primer local de ensayo que se llamaba Rascayu.  Después y gracias a san Google he conocido el significado de todos estos nombres, títulos o reivindicaciones de adolescentes.

No es cierto, Carkexia es un nombre al que accedí a su significado antes de que existiera internet o antes de que fuera tan accesible para todos.

Fue triste despedir a mi hermano. Cayeron unas gotas de lluvia. Ya sabía que había muerto . Después empezó a diluviar y yo me mojaba todo, pero no podía moverme de mi sitio. Entonces fui consciente que había muerto. No diré que me hice a la idea por qué todavía ahora no entiendo nada. Pero supe que tenía que vivir con ello. Para toda la vida. Vivir su muerte para toda la vida.  Qué paradoja.

El mundo sigue, las calles se siguen mojando, pero recuerdo esa lluvia como si fuera ayer. Esa lluvia que me desquicio, eran gotas del cielo que no podía parar. En ese momento las hubiera recogido todas para que no mojaran nada más. Para que la tristeza quedara solo en mí. Yo ya me encargaría de abrir la boca y beber toda esa agua del cielo, para que nadie más tuviera que sufrir, más que yo.

Pero no pudo ser. Todos sufrimos. En silencio a veces, a gritos y excentricidades y sollozos otras.

Mi timidez o reserva nunca me ha permitido expresar lo que siento a viva voz. Eso me da vergüenza ajena. Pero,si ,recuerdo ir en moto ,y bajo el auspicio del casco, la noche y la moderada velocidad (nunca me gustó correr), andar susurrando casi para mí mismo: por qué? Por qué?  Por qué.

Nunca nadie me respondió, ni el viento ni los árboles ni las calles mojadas,  ni las secas.

Pero si aprendí que todas ellas me acompañaron. Infatigables compañeras de la vida.

Esa es la respuesta: la compañía, el amor, los buenos sentimientos, un abrazo.

Nunca creas en alguien que te da la respuesta a la muerte. Porque no la hay. Y si la hay, miente. Miente como un bellaco. No la hay.

Yo dibujo. Dibujar me da respuestas, me encuentro conmigo mismo.

Hace unos quince años dibujé unas hojas de una planta exótica. Sirvieron para grabarlas en una piedra donde aún se lee “Francesc, 05/01/1997”.

Son unas hojas de Carkexia.

los que esperan a  5 de Junio de 2012

Nos emborrachamos a destiempo,
bebemos en momentos que no esta bien visto.
Trabajamos en el dia del señor.
Nos observan como si fueran gatos asustados.
En el fondo creo que hay una envidia,
no justificada, que justifica una admiración
no justificada.
Somos muchos, pero cobardes. Seguimos las directrices
y nos las saltamos cuando nos dejan.
Cuando nos dejan, somos como valientes cobardes.
Somos los que esperan.
Como se llama:¿ los que esperan en inglés?

Idiotez a 5 de Abril de 2012

Sin recibir las delicias de la vida, eso no es vida.
¿Cuánto tiempo hay que aguantar? Cuanto tiempo debo aguantarme a mí mismo.
Un rato solo, hasta que las aguas retomen su cauce, me dice mi raciocinio. A tomar por culo dice mi otra parte del cerebro que solo se manifiesta cuando bebo unas cervezas. Qué triste pensaras, también lo pienso yo. Pero pido otra. Y otra. Y otra más. Hasta que finalmente soy yo, o tú, o nadie, o todos, o ninguno.
Infiltrado en medio de las vidas de los demás, enredado en la mía propia. ¿Cuánto tardará en aparecer la próxima angustia?, ¿la próxima mala noticia?
Que le den a todo, solo me preocupan las buenas noticias. Lo demás no importa .Lo demás no importa.
Ahí va! El Bukowski de Poble Nou está aquí! Menudo imbécil. Sigue así que allí te quedarás, me dice mi ego.
Bukowski? bastante tiene con lo suyo.

2 de març de 2012

Salen unos cuantos, bastantes, muchos a quejarse. A decir que esto no está bien, Que ya está bien.

El presidente dice que todo es muy legítimo, parece que hasta los apoya. El consejero de interior (con cara de bombilla y con pocas luces, o demasiadas?) también se pone del lado de los manifestantes. Solo encuentran una mala cosa: que algunos sobrepasan los límites (dice el presidente), que hay una minoría violenta (dice el consejero). Los tertulianos de las radios y las teles no hacen más que hablar de esta minoría que ha saboteado el derecho de la mayoría a manifestarse pacíficamente, tal como marcan las normas de civismo. Sin pasar de los límites, como dice el presidente. Y hablan y hablan y no paran de hablar sobre esta minoría. Y escriben y escriben y no paran de escribir sobre esta minoría. Y hacen fotos y más fotos y no paran de publicar estas fotos de esta minoría. Por un momento parece que esta minoría sea una mayoría y que allí no ha pasado nada más que eso. Pero no, nuestro presidente ya nos ha dicho que no, que está del lado de la gente se queja. Esta de su lado siempre que no pasen de los límites.

¿Cuáles son esos límites? y ¿quién los impone?

La gente de bien se manifiesta cívicamente, es decir, pide permiso, pregunta donde y cuando se puede manifestar y lo hace. Hacemos una pequeña manifestación permitida (de momento), ponemos cuatro carteles con frases ingeniosas, llegamos a ser portada por un día de los periódicos y ala, a casa.

La minoría, en cambio, es violenta, se queja de formas incívicas y muchas veces aplasta los derechos de los demás.

Me sorprende que ahora todos los “periodistas” hablen, o más bien griten, sobre lo que consideran una minoría violenta. Solo les preocupa la minoría cuando esta vende periódicos. Cuando rompe cristales, cuando prende fuego, cuando da fotos y títulos.

Cuando una mayoría intenta ser decente, intenta salir adelante, intenta ni si quiera flotar en un naufragio de empresarios y banqueros mal nacidos, eso no interesa. Solo interesa el morbo y el espectáculo.

Entonces sucede que la mayoría nos sentimos minoría.

Y en ese momento, cuando veo la foto de un chaval rompiendo el cristal de la sede de la Bolsa de Barcelona con un pedrusco así de grande, me sale una sonrisa. No puedo evitar pensar: que us donguin pel sac, massa poc que us passa.

18 de febrer de 2012

Oyendo una canción se me ponen los pelos de punta.
Siempre hay canciones que emocionan y canciones que te dejan indiferente.
También hay momentos en que cualquier canción te provoca empatía,
esos momentos en que los hechos superan las emociones.
Recuerdo un momento muy trágico de mi vida en que una canción
de Jose Luis Perales me hizo llorar; y llorar es raro en mí.
Más raro escuchar a Perales, pensareis. Pués si.
En las melodías, en los altos y bajos, en las curvas de las
canciones estan escondiditos los sentimientos, esos que tenemos dentro
y nunca salen, por intentar ser fuerte, por mantenerse firme,
por no mandar todo a la mierda y decir aqui me planto.
Aqui , digo. ¿Pero dónde?
Escucho una canción e imagino un campo , un sol despampanante,
una agradable sensacion de calor en mis mejillas. Nada que hacer. Todo por hacer. Ninguna prisa, porque todo anda bien. Va sobre ruedas.
Es sencillamente bonito.

Pero no es así, mis acciones estan en un sostenido constante.
Mis sueños son bemoles.
No sé en qué clave debo cantar la canción y busco una partitura para poder regirme en algo.
No hay harmonía, no hay canción, no hay partitura.
Era tan fácil cantar en clave de Sol.

Me planto.
Solo me queda rezar una pequeña oración por ti.

8 de febrer de 2012

Recuerdo las tardes, en la terraza de la universidad de bella artes. Arreglando el mundo, que si esto para aquí, que si esto para allá.

En las  largas tardes con mis conversadores siempre aparecía Antoni Tàpies. Reconozco que durante mucho tiempo llegué a despreciar su trabajo, dudé que nunca hubiese llegado a trabajar. Cosas de juventud.

Un poco después llegué a ir a su fundación. Es más, tuve que hacer un trabajo en la universidad y en la única biblioteca donde encontré referencias fue en la Tàpies. Maravilloso. Tenían libros que la universidad se negaba a comprar.

Pensad que en la universidad se negaron a comprar libros sobre el nazismo y Lemi Reifensthal, sin duda el nacimiento de la publicidad moderna, muy a nuestro pesar. También había libros sobre Chris Cunningham, maestro  intemporal junto a Michel Gondry. En la universidad, nada de nada.

Allí inicié mi cambio de actitud: igual no era tan malo este viejito con gafas y con discursos filosóficos.

Aprecio su revolución de los materiales y su atrevimiento. Cuando todos pensaban que la ultima cara del dado era el seis él buscaba el siete. Que  cachondo!

Sus dibujos de jovencito son buenos. Quién no haya visto sus grabados y tintas, se lo recomiendo.

Realmente tiene un trazo y un gesto que relatan su talento en dibujos. Una vez has visto esto entiendes que no está diciendo tonterías, eso no puede ser mentira, es verdad.

Aunque también es cierto que debes tener una sensibilidad y una preparación anterior. Uno no puede ver un Tàpies así por las buenas. Es como si uno aprende a leer y a los dos días se pone a leer a Cervantes, Herman Melville o Nietzsche. No entiende nada. O como si a uno le crecen los dientes y se va al Bulli o con la Mercé Ruscalleda…probablemente disfrutas más con un menú de 9 euros. Que no es malo, eh? Oye que no. Pero no es lo mismo.

Y la ultima: no puedes pretender ser mejor que todos y no trabajar. Si algo tenía Tàpies es que era un artista prolífico. En otras palabras: trabajador. Como Picasso, Van Gogh y los Sex Pistols.  Trabajo, luego existo. Trabajo, luego puedo hablar. Y tú, cállate, que yo trabajo. Soy un valiente.

Mientras nosotros arreglábamos el mundo, entre cerveza y cigarrito, Antoni estaba trabajando, muy probablemente.

Fins aviat.


5 de febrer de 2012

De hombres, de notas, de colores y de sueños.

De esto estaba hecho el cielo hoy por la tarde.

Frío y dolor en el cuerpo, calidez y calma en el alma.

Cables deshilachados, por encima de mi cabeza,

y mis sueños por encima de ellos.

No me venceréis, pensé.

Es frío. Todo es frío y solitario.

Todo es tranquilo,

no hay lugar para los imprevistos,

los rápidos están en sus casas, en sus bolsillos.

El espacio me envuelve.

Por encima de mi cabeza está

ese sitio donde solo están los hombres viejos y algunos viejos jóvenes hechos hombres.

No sé qué dios me ha puesto ahí en ese instante,

pero lo venero.

A veces no sé si merezco contemplar tanto.

Caminar tan poco para ver tanto.

No me venceréis, pensé, así seguro que no podeis.

Yo, la soledad y ese momento.

22 de gener de 2012

A un paso acelerado iba perdiendo mis principios.
Hasta que me di cuenta que no se debe correr, sino parar, pensar y saber hacia donde vas.
Un amigo hoy me ha dicho que escribo mal, pero que dibujo muy bien.
Que mierda. Pensaba que esa era mi vocacion escondida, pero no,
tiene razón, escribo más o menos mal, pero dibujo mejor.
Sin embargo llego a casa y me pongo a escribir, es más facil que dibujar.
Cuantas cosas que quieres hacer y no puedes o sobretodo, no debes.
En ese sentido es de agradecer tener una pareja que te quiera y te diga lo que haces bien y lo
que haces mal.
Ahora mismo no me imagino estando solo y escribiendo en mi blog pensando que
soy un super crack, algo así como un diamante en bruto por pulir.
Que bien que alguién que te quiere te diga: tranquilo niño, en eso no eres ni seras bueno,
sigue por el otro camino, ese si que se te da bien, aun así te quiero.
Y entonces sigo por el otro camino pero miro de reojo es bifurcación que he dejado de lado, con
un poco de envidia por esas personitas que SI han escogido ese camino y lo hacen bien.
Al final pienso: que bien escribes Isabel Sucunza, yo solo soy un aficionado.
Y todo esto lo provocó un amigo músico aspirante a ser músico profesional que ayer me presentó a Morfi Grey,
hombre admirable y superviviente de una movida que no tiene ni nombre.
Que sensible soy.

5 de gener de 2012
El vent s´endurà tot allò que no ens correspon.
I tot allò que no ens ha correspost
mai no en sabrem el perquè .



21 d´OCTUBRE de 2011

¿quienes eran esos?¿de dónde llegaron y a dónde se fueron?
En el camino quedaron almas desnudas y valientes.
Describieron líneas con sus piernas no siempre comprensibles para los demás.
La gallina y el huevo se han hecho amigos de tanto preguntarse quién fue primero; 
y en las noches como hoy, frías y melancólicas, incluso se ríen de todo.
Hablan de sus padres, de sus hijos, de amigos y de novias; todos perdidos.
Todo sucedió mientras se preguntaban todo esto .
El tiempo se reía mientras todo esto sucedía y el tiempo les ha dado la noción del tiempo perdido.
Tiempo atrás era tan importante tener huevos.
Tiempo atrás los demás eran unos gallinas.
Tiempo atrás era tan importante ser gallito.
Tiempo atrás ellos no tenían huevos para ser tan gallitos.
Y entre gallos y peleas pasó el tiempo. Pasó la juventud. Pasó la alegría.
Zambullido en un río, una madrugada de enero,solo, rompiendo el hielo de 
los charcos para no dejar rastros.
Otro, andaba zambullido al lado de un río, solo, persiguiendo alguien
que no quería dejar rastros y con el que solo le unía lo mucho que
hechaban de menos a su madre, a su padre, a sus hermanos y a sus amigos.
Alguién se apiada de toda esta locura y acoge en su casa a una persona 
tiritando de frío, medio muerta de hambre y casi sin aliento.
Pero enciende la luz.
Todos acueden allí y le preguntan: ¿quién ha sido primero, el huevo o la gallina?

Ay del que intenta responder.

TODOS VAN PERO NADIE LLEGA

Si fueramos más todo iria mejor, decía uno.
Si fueramos menos todo estaría más organizado, decía el otro.
Debemos estar unidos contra el enemigo que nos ataca, clamaba un grupo.
Es bueno que seamos distintos, que cada cual piense lo que quiera y que todos 
estemos juntos por una causa, decía un utópico.
Pasame una cerveza, se oyó.
Pasame el porro, se oyó después.
Alguién había alquilado una furgoneta y todos se subieron camino del parlamento 
para reclamar lo que creian que era suyo.
Maria Antonieta estaba asustada: aún no sabía que había helicopteros 
a su disposición.
En la furgoneta alquilada sonaba la música de un artista que dispone de varios
 pisos en su propiedad y algunos bares, con lo que se
puede permitir no trabajar.
Justo como los manifestantes. Algunos estaban allí por qué se pueden permitir 
no trabajar un sábado ni un domingo y otros
porqué no se pueden permitir ni trabajar ni un sábado ni un domingo. No hay 
trabajo para ellos.
Observo todo el circo desde una distancia: me da asco. 

Todos van, pero nadie llega.

El circo esta montado: los policias cierran los jardines, las personas 
llevan flores,
los antidisturbios detienen, ellos avanzan. Las luces iluminan, ellos se 
situan debajo para salir en la foto.
Las elecciones estan cerca y todos se acercan al tiempo, pero nadie llega 
al hecho.
El mundo se convierte en una mancha enorme que disuelve y absorve el sistema. 
El maldito sistema.
Ese mismo que nos llama a hacer todos lo mismo, a clamar todos lo mismo y a 
rechazar todos lo mismo.
De toda esta confusion se aprovecha la clase pudiente; a sabiendas que el 
sábado sus perros van a cerrar el jardín, van a controlar la movida, 
que no es tanta, y el lunes todos, bien temprano, bien temparano, a trabajar. 
Los que tengan trabajo, claro. 

Todos van, pero nadie llega.

ALEGRÍA

Descubrí la alegría y me gusto tanto que hice todo lo que pude
para amarrarla conmigo. Incluso compré unas cuerdas de esparto
hecho artesanalmente para atraparla i tenerla siempre cerca de mí.

Con el tiempo mi posición económica fue aumentado y me pude permitir
un guardián a media jornada. 
Él cuidaba que nunca se escapara.

Más adelante me hice más mayor y aprensivo y decidí que debía
ponerla en el sótano de casa, para que nadie me la pudiera robar. 

Pasaron los años, y con la edad y la experiencia, supe que debía
cerrar las ventanas del sótano y poner un cerrojo a la puerta. 
Con las visitas nunca se sabe. 

Pero un dia necesité de ella.
Abrí las ventanas, abrí el cerrojo, desaté sus amarres,  invité a una cerveza al 
fiel guardián y , si, sorprendentemente ella todavía estaba allí.
Qué alegría. 

SOLO ERA UNA SUCIA PALOMA, PERO LLEGÓ A CONMOVERME.

Ell era un gosset, amb una cua al cap, d´aquestes que segurament 
els amos pensen que els fan més macos,
així com els hippies llardosos pensen que fer pudor i tenir un 
cabell enredat és molt cool.
Aquest gosset em tenía entretingut amb la seva dèria: 
córrer darrere qualsevol colom que hi hagués a la
plaça.
Cada cop que sortia a fer el cafè en el meu descans 
de la feina, observaba el gosset córrer i córrer intentant
atrapar els coloms de la plaça. 
Odiant com odio els coloms de ciutat, aquest gosset era una benedicció
 per mi.
Sempre ansiós per arreplegar qualsevol colom fastiguós
que s´interposés en la seva mirada.
Però un dia un colom malaltís no va poder escapar 
de les grapes i la mandíbula del gosset, que en 
aquells moments em va semblar un petit doberman 
enfurismat contra una raça alada que segurament 
a ell no li havien fet res més que posar-lo nerviós.
Vaig veure com l´atrapava amb les seves potes i 
com després li mossegava el coll amb ràbia mentres el colom obria les
ales en un esforç inútil per desfer-se d´una mort segura. 
No sabía si fer un glop al meu cafe amb gel o 
acabar el cigarret , quant colom i gos van acabar sota el taburet 
on em estava sentat.
No sé per què (per què?)li vaig donar una 
patada al gosset i el colom va quedar alliberat 
i sagnant als meus peus.
El colom va semblar ,o em vaig imaginar, que 
em mirava, no sé si agraït o enfadat per 
no deixar que la natura
seguís el seu curs i escurçès,  de pas, el seu sofriment.
De totes maneres el colom va seguir caminant com va poder. 
Malferit, mig coix i cec(això últim no er culpa del gosset asassí), va fer
camí cap a un raconet de la plaça. En una cantonada, 
darrere unes tuberies de clavegueres es va posar 
d´esquenes al món. 
D´esquenes a mí, d´esquenes al gosset i d´esquenes 
al meu cafè i al meu cigarret. 
No sé que veuria des d´allí. Potser no veuría 
res més que la tranquilitat d´haver trobat un destí. 
Potser no veuría res més que el present i oblidaria 
els records de la vida. 
Només sé que estava observant un colom fastigós, 
morint sobre el seu pipí,  en una cantonada d´una bruta plaça de Barcelona. 
I juro que em va conmoure.  

I acabo el cafè. I llenço el cigarret pel cap del colom. I torno a la feina.

UN DESEO
Se encendieron las luces
se apagaron los sueños.
O más bien terminaron los sueños cuando las luces se vieron obligadas a alumbrar.
Así que ni luz ni sueños, solo deseo. 

..................................................................................................................

 

ELOGIO DEL PEIX QUE ES MOSSEGA LA CUA. 

Ella llegó tarde y yo no estaba.
O tal vez yo llegué a tiempo
pero no estaba en el sitio adecuado.
O a lo mejor ella llegó a tiempo en un mal momento. 

Al instante me dí cuenta que no era ni el sitio
ni el lugar. 

Pero el tiempo corría y la impaciencia se
acrecentaba. 

Miré el reloj y recorrí con la mirada mi alrededor,
todo estaba en su sitio y la hora seguía siendo la
misma, más unos segundos.
Evidentemente lo que fallaba eramos nosotros.
No estabamos donde deberíamos estar. 

Ella llegó tarde y yo no estaba.

Dimecres, 24 d´agost de 2011.

QUIEN SOY
A veces no soy nadie, soy lo que escribo y nada más.
Muchas veces soy lo que leo.
Y muchas, muchisímas más veces soy los que me leen.
Aunque dentro de este enmarañado lío, me encuentro,
justamente al día siguiente de escribir, y soy 
quien soy. Me leo y soy yo. 
Ahora solo falta que me leas y me reconozcas.  

Dijous, 24 d´Agost de 2011

RELAT.

Era domingo. Justo en ese momento que se define como antes de la tarde y después
 del mediodia. El sol, precioso. El aire, cálido. Girona se transforma en un
sitio agradable cuando las miradas
escrutadoras y maliciosas, se esconden en sus casas; y los paseos se conviertenen
en un tranquilo andar entre uno mismo y su ciudad. Es algo que no pasa en otras
ciudades, sólo en Girona y en contadas veces.
Mi madre me mandó recoger unos libros y algunos objetos(antiguos dibujos mios)
en la vieja casa, la que ahora dejábamos. Ya hacía mucho tiempo que no vivía
en esa casa, pero fué mia durante mucho tiempo. Mia para siempre después de
ese tiempo.
El camino fue temeroso, como si ya intuyera lo que iba a encontrar allí.
Me dio la bienvenida la puerta verde de siempre. Metalica y ruidosa.
Sus chirridos parecían contar lo mucho que nos hecharíamos de menos.
Después, el silencio. Antes de entrar di un paseo alrededor de la casa,
por ese jardín que mi madre cuidó tanto. Ya no volvería a ser lo mismo.
 No sé si mejor o peor, pero iba a cambiar, indudablemente.
Rosales, claveles, una magnolia, un llorón que ya murió, una hiedra que
nunca creció, un huerto abandonado, unos robles sin bellotas, unos setos
creciendo a su antojo, un cerezo sin cerezas, unos ciruelos hermosos,
un pino que lo podría contar todo y un ciprés partido por la mitad...pero vivo.
La llave nunca encajó bien en el cerrojo, y esa no fué una excepción.
Lo único diferente es que nadie esperaba detrás de esa puerta.
Ni reprimendas por llegar tarde, ni estornudos bronquiticos de mi padre,
para constatar su conocimiento de la hora en la que entrabas por la puerta,
ni camas estrechas( pero acogedoras) destino final e inicio de una fantástica
mañana. Tampoco hermanas que hace tiempo se fueron.
Ni hermano que ya no regresará a su cama.
Por encima de todo, un olor. Ese olor a yeso que encontramos el primer día.
Me recordó ese día. Yo contaba con solo seis años , cuando todos estuvimos
un domingo de quién sabe qué mes visitando nuestra nueva casa.
Nuestra futura casa que ahora ya es pasado. Han pasado tantas cosas. Tantas.
Es imposible nombrarlas en ningún relato, aunque fuera un libro de quinientas páginas.
Creo que empezamos a irnos mucho antes de esta casa. Creo que hace tiempo
que esta casa cambio de dueño, pero hasta ahora no nos dimos cuenta.
Un desgraciado cinco de enero, se rompió el hechizo. Desde entonces hemos hecho las maletas.
Poco a poco y pausadamente, pero sin remedio. A veces vamos a un sitio
y regresamos a otro diferente.

Como humanos estúpidos que somos, nos obsesionamos en creer que el futuro depende
del presente y que el presente nada tiene que ver con el futuro.
Pero nos equivocamos. El presente es el futuro que creemos lejano e ilusionante;
el pasado ya nos esta guiando por un camino que ,ilusos, creemos que está en
nuestras manos.
Y en nuestras manos solo están las marcas de la vida:
a quién amamos, a quién odiamos y a quién hechamos de menos.   

                          martes, 4 de mayo de 2010.


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